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Quién maneja mejor la economía ¿El Hombre o la mujer?

febrero 22, 2018

En macroeconomía ahorro es igual a inversión. Pero, en las finanzas personales no siempre es lo mismo. Hombres y mujeres tienen perspectivas bien distintas. Las mujeres están menos dispuestas a correr riesgos con su dinero.

El futuro depara lo mismo a hombres y a mujeres. Tarde o temprano, les llegará el momento del retiro. Ambos son capaces de ahorrar prácticamente lo mismo. A la hora de invertir, comienzan las diferencias. Las mujeres están menos predispuestas que los hombres a arriesgar sus finanzas, independientemente de lo que pudieran ganar.

Las mujeres son también menos proclives que los hombres a decir que están dispuestas a asumir riesgos financieros importantes, aún a cambio de ganancias sustanciales. Lo que implica que ellas necesitarán ahorrar más que los hombres para asegurarse un cómodo futuro.

Diferencias entre ahorro e inversión

Si no se ahorra, difícilmente se podrá invertir. Pero, para construir riqueza hace falta también una actitud diferente por parte de la persona. Como la mujer trata su dinero de forma más conservadora, también le costará más, en principio, hacerse rica o pobre.

Según la Cornell University si se ahorra, el dinero permanece siempre igual. El capital inicial permanece constante y gana intereses o dividendos. Con la inversión, en cambio, el capital inicial puede crecer o decrecer en valor y las inversiones pueden generar intereses y dividendos. O no.

Un ejemplo de ahorro podrían ser las cuentas de ahorro o los depósitos. Mientras que como ejemplos de inversión figuran los bienes raíces, las acciones, los bonos y los objetos de colección como antigüedades, sellos o monedas.

Los hombres invierten más

La bonanza de las bolsas en la década de los 90 ha animado a muchos hombres –también a alguna mujer- a invertir en bolsa. Pero hay que ser realistas. Son muy pocos los que se hacen ricos rápidamente apostando en los parquets bursátiles. La inestabilidad de las bolsas debería ser suficiente señal de alerta sobre los riesgos de la inversión.

Cualquier asesor financiero aconseja a sus clientes tener una base financiera sólida antes de invertir. Esta base se podría traducir en: un fondo de emergencia, con capacidad de hacer frente a los gastos de la casa durante dos o seis meses; contar con alguna protección contra riesgos: seguro de vida, seguro médico o seguro de propiedad; planes de ingresos para el retiro, como algún tipo de plan para la jubilación; o la propiedad de una vivienda, si coincide con las metas familiares y personales (es importante que esta propiedad cuente con cierto capital neto propio).

Las mujeres ahorran más

En principio, como las mujeres están menos predispuestas que los hombres a arriesgar su dinero en determinadas inversiones, deberán ahorrar más. Sobre todo, de cara a la jubilación. Existen dos razones importantes, para hacer semejante aseveración:

Por un lado, está demostrado que las mujeres viven más que los hombres. Por tanto, vivirán más tiempo de los ingresos que hayan acumulado a lo largo de su vida en activo.

Y por el otro, las féminas salen y entran al mercado de trabajo con mayor frecuencia que los hombres. El embarazo, el cuidado de los hijos, el cambio de lugar del trabajo del esposo, cuidado de los padres enfermos, etc. son algunos de los motivos.

Una participación irregular en el puesto de trabajo puede traducirse en un descenso del promedio de ingresos, menos oportunidades de contribuir a los planes de pensiones o a alguna forma de ahorro para el retiro y, también menos beneficios de la Seguridad Social.